Subrogar una hipoteca es el proceso de cambiar la hipoteca de una entidad a otra para mejorar sus condiciones.
Debemos tener en cuenta las condiciones ofrece el nuevo banco y los gastos y comisiones que se sumarán con la subrogación de la hipoteca (gastos de cancelación, notaría, gestoría y registro).
Se recomienda solicitar una nueva hipoteca en el caso de adquirir una nueva vivienda que necesite financiación; o en el caso de comprar una vivienda de segunda mano que esté gravada con una hipoteca, pero cuyas condiciones no sean ventajosas.
Con la subrogación podremos variar el tipo de interés, el plazo de amortización, o ambos. No se permite modificar el capital pendiente.
Los gastos de subrogación varían si incluyen o no comisión por cancelación de hipoteca, que suele rondar entre el 0,5 y el 1% de la cantidad pendiente por amortizar.
Subrogar una hipoteca es una buena opción para quienes llevan pocos años pagando una hipoteca con tasas de interés altas.
En general se recomienda subrogar una hipoteca, antes que cancelar la hipoteca existente para pedir una nueva, por el ahorro que esto implica. |